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Luna de Sangre, explicación y características

Luna de Sangre

La luna de sangre se produce cuando el disco lunar adopta un color rojizo y más allá de cualquier relación con un evento mágico o sobrenatural, debe su apariencia a un efecto óptico generado por la atmosfera terrestre, una vez que la luna, en su órbita, pasa por la sombra umbral del globo terráqueo. 

Es decir, la luna de sangre es un fenómeno que forma parte del eclipse total de Luna. La Luna es un cuerpo celeste que se compone de elementos rocosos de tonos grises oscuros, y no irradia ningún tipo de luz. Cuando a través de su movimiento de traslación se posiciona en una perfecta alineación con la Tierra y el Sol se produce el eclipse lunar.

El eclipse de luna se origina cuando nuestro planeta se interpone entre la Luna y el Sol y, en esta conjunción, la Tierra proyecta su sombra sobre el satélite natural, debido a que es más grande que el disco lunar, dejándola en la oscuridad parcial.

De este modo, durante el clímax del eclipse total de Luna, se presenta uno de los eventos que se caracterizan por estar fuera de lo común, es decir, la luna de sangre. ¿Pero, a qué se debe esta apariencia?

¿Qué es la luna de sangre?

Esa apariencia rojiza en la Luna, que como nota curiosa aterrorizaba a las civilizaciones antiguas, se debe a que los rayos del Sol se reflectan en nuestro planeta y  la atmósfera de la Tierra dispersa la luz azul y verde, y solo deja pasar la roja.

Luna de sangre características

La luna, al estar eclipsada por el globo terráqueo, solo recibe este brillo rojizo emanado por nuestra atmósfera. De esta manera, la naturaleza nos regala un astro lunar bastante peculiar y de aspecto aterrorizante para muchos, incluso en la actualidad. Así que por esta razón el satélite es conocido como luna de sangre.

Existen otros momentos en los que podemos apreciar a la luna con una tonalidad rojiza, Este fenómeno se puede producir también en el momento que este cuerpo celeste sale o se oculta.

En estos casos, se presenta el mismo evento descrito anteriormente, es decir, la luz debe atravesar la atmósfera, la cual dispersa los componentes de la luz, a excepción de los tonos de color rojo.

Los eclipses de luna ocurren con regularidad, pero no siempre presentan este factor que provoca que la luna sea roja.

En algunas ocasiones se puede apreciar con un color marrón o amarillo tenue y esto se debe a la contaminación de las partículas en el aire. Esta  puede ser causada  por la erupción de un volcán o un incendio demasiado grande.

Historias y leyendas sobre la luna roja

En la actualidad, contamos con los avances de la ciencia que se ha encargado de darle explicación a muchos de los fenómenos naturales, pero en la antigüedad no contaban con estas teorías. De modo que los primeros seres humanos asociaban estos eventos con historias y dioses mitológicos, como sucede con la asociación de la luna llena con el hombre lobo.

En el caso de la luna de sangre, causaba asombro y temor en las culturas que nos precedieron. Era tal el impacto cuando se registraba una luna roja que los reyes se escondían y las personas rezaban, practicaban ritos, hacían ofrendas y sacrificios para alejar a los demonios y criaturas míticas que se liberaban.

En América, los incas creían que el tono rojizo era causado por un jaguar que atacaba y se comía al disco lunar. Según pensaba esta civilización, una vez el jaguar arrasar con la luna, lanzaría un ataque contra la Tierra.

Luna de sangre explicación

Por ello los pobladores de esta civilización, hacían ruidos, gritaban, golpeaban objetos y hacían que sus perros ladraran y aullaran, con la esperanza de espantar al jaguar.   

Por su parte, para los mayas, la luna de sangre representaba la lucha entre los dioses. Durante la luna roja sonaban ollas y lanzaban fuegos pirotécnicos para que el Sol no se comiera a la luna. Este mito era muy popular en la mitología maya, incluso lo festejaban como una día de celebración en su calendario.

En la antigua Mesopotamia veían los eclipses lunares como un asalto directo al rey, por lo que nombraban a un rey sustituto que hiciera frente a los ataques de los demonios que se manifestaban, mientras que el rey legítimo se disfrazaba de gente común. Una vez que pasaba el eclipse, el verdadero rey volvía a su trono.

El término luna de sangre se empezó a emplear en el año 2013, gracias al libro  “Cuatro Lunas de Sangre”, escrito por el ministro cristiano John Hagee. En él, se planteaba en escenario apocalíptico que correspondía con una secuencia lunar de cuatro eclipses totales, que ocurrieron entre los años 2014 y 2015.

Cristóbal Colón y la luna de sangre

En el año 1504, el explorador Cristóbal Colón aprovechó el conocimiento sobre los eclipses lunares para sacar ventaja sobre las tribus jamaiquinas. La historia señala que durante su cuarto y último viaje al Nuevo Mundo, el capitán y su tripulación fueron víctimas de una epidemia de gusanos, por lo que se vieron obligados a abandonar sus barcos.

Los isleños recibieron al grupo y les ofrecieron alimentación, pero después de seis meses la hospitalidad había alcanzado el agotamiento.

Fue en ese momento cuando Cristóbal Colón usó su almanaque para predecir el próximo eclipse lunar, y así les comunicó a los nativos que el dios cristiano estaba enojado por el resentimiento contra él y su tripulación.

Luna de sangre origen

Este señaló que una luna sangrante aparecería en el cielo como señal de la ira de Dios. Cuando el eclipse sucedió, los isleños estaban tan aterrorizados que le llevaron provisiones a Colón y a su grupo. El hábil explorador comunicó a los nativos que habían sido perdonados justo cuando el eclipse terminó y el brillo de la luna había regresado.