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Luna nueva, origen y características

Luna Nueva

La luna nueva, es la etapa que marca el inicio del ciclo orbital del  satélite natural de la Tierra. Forma parte de una de las fases lunares, un fenómeno astronómico muy observado por la humanidad desde sus inicios.

La luna nueva se origina cuando este cuerpo celeste se posiciona entre nuestro planeta y el Sol. Al estar en esta posición, el reflejo de la luz que emana el astro rey rebota en el lado oculto del astro lunar, mientras que la cara que es visible desde la Tierra queda en completa oscuridad.

Para algunas personas, este fenómeno representa un nuevo comienzo y suelen seleccionar dicho momento para iniciar nuevos proyectos y asumir nuevos ciclos personales. Mientras que en otras culturas, representa el inicio de los meses, un ejemplo de ello es el calendario islámico.

Cuando se produce la luna nueva, también denominada como novilunio, el Sol, la Luna y la Tierra se alinean influyendo en el crecimiento de las mareas, un acontecimiento conocido  como mareas vivas.

Las corrientes de los océanos cambian con las fases lunares, ya que su fuerza gravitacional hace que estas suban o bajen. 

La luna nueva y el eclipse de Sol

Unas de las condiciones necesarias para que se produzca un eclipse de Sol es la Luna Nueva. Cuando este evento astronómico se presenta es porque los tres cuerpos celestes, el Sol, la Luna y la Tierra quedan alineados perfectamente. Sin embargo, esta conjunción puede coincidir en algunos casos hasta tres veces al año.   

A pesar de que en su órbita la luna transita 12 veces entre el globo terráqueo y el astro rey, el valor del ángulo alineado no alcanza el número requerido para que se produzca el fenómeno. En algunas ocasiones, la luna pasará por encima de este y en otras se desplazará por debajo de él.

La luna es el satélite natural del planeta Tierra y gira a su alrededor una vez cada 27’32 días aproximadamente. Durante este recorrido va cumpliendo con un ciclo  que es definido por el tipo de iluminación que va reflejando según su posición, este evento se conoce como las fases lunares, que influyen en los eclipses.

Luna nueva atardecer

Fases primarias del ciclo lunar

El ciclo lunar se compone de cuatro fases principales y cuatro intermedias. La luna nueva es la que marca el inicio del recorrido de este cuerpo celeste alrededor de nuestro planeta.

Existen algunas culturas, tanto de la antigüedad como modernas, que tomaron esta referencia en la elaboración de sus calendarios.  

A esta etapa del ciclo le sigue el cuarto creciente o media Luna, que se produce cuando la Tierra forma un ángulo de 90º entre la Luna y el Sol. Esto significa que podemos apreciar la mitad de la superficie lunar iluminada. Como dato curioso, la mitad que veamos con brillo dependerá del lugar dónde nos encontremos.

Al dejar esta etapa el disco lunar entra lo que se conoce como luna llena y es cuando la Tierra se encuentra alineada entre la Luna y el Sol. Al reflectar los rayos solares, la cara visible de nuestro satélite se ilumina al máximo, siendo esta la etapa más llamativa del ciclo.

La última fase es el cuarto menguante o también conocida como media Luna. En esta etapa podemos ver iluminada la mitad de la superficie lunar, pero del lado contrario al visto durante el Cuarto Creciente. 

Luna Nueva Fases

Fases intermedias del tránsito lunar

Por otra parte, las cuatro fases intermedias del ciclo lunar son la luna creciente, que se presenta cuando el disco lunar se vuelve nuevamente visible después de la conjunción de la luna nueva.

La luna gibosa creciente es el paso del recorrido lunar entre el cuarto creciente y la luna llena. Durante esta etapa, el tamaño iluminado del cuerpo lunar irá haciéndose más grande, además se mostrará en una forma convexa que podría parecer una joroba o giba.

La luna gibosa menguante es el periodo de la órbita lunar que va desde la luna llena hasta el cuarto menguante. Es muy similar a la etapa anterior, pero en esta  se puede apreciar cómo el tamaño del área iluminada de la esfera lunar se va haciendo más pequeña.

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La luna menguante es el paso entre el cuarto menguante y el inicio de un nuevo ciclo del disco lunar, donde se formaría nuevamente la luna nueva.

Durante esta etapa, la parte iluminada de nuestro satélite natural se disminuirá hasta desaparecer completamente de la vista.

Es importante conocer que la Luna no es capaz de irradiar luz propia y, por lo tanto, la luminosidad que apreciamos desde la Tierra es el resultado del reflejo de los rayos del Sol sobre la superficie lunar. Además, la cantidad y la intensidad de esta luminosidad variará desde el punto de observación y es lo que entendemos como las fases lunares.

La luna negra

En el argot popular es frecuente escuchar el término “Luna Negra” como otra forma de catalogar este evento. Sin embargo, existen una serie de características poco conocidas que la diferencian de una Luna Nueva convencional.   

La Luna Negra puede ser considerada como una Luna Nueva adicional. Esto quiere decir que durante un año la luna alcanza esta posición 12 veces. Pero a raíz de que los eventos astronómicos son influenciados por muchas variables, cada cierto tiempo se producen 13 lunas, cuando esto sucede, una de las lunas nuevas es considerada como este fenómeno.

Luna nueva características

También se presenta cuando observamos una segunda luna nueva en el mismo mes, siendo este el caso más común y ocurre, por lo general, una vez cada 29 meses.

El mes de febrero se caracteriza por no tener la presencia de la luna nueva, pero  cada 19 años se rompe la regla y aparece una Luna Negra. Esto ocurre porque febrero, es el único mes del calendario que es más corto que un periodo lunar.

Las temporadas climáticas duran  tres meses y, por lo general, tienen tres lunas nuevas. Pero cada 33 meses, aproximadamente, se presenta una luna adicional. Cuando esto ocurre, la tercera luna nueva que se presenta en esta secuencia es  considerada como una Luna Negra.